El Retorno de los Hijos de Quetzalcóatl.

Las Profecías de Quetzalcóatl.

La leyenda mejicana de Quetzalcóatl se refería a un hombre bien dispuesto que llagó hace mucho de oriente, fue descrito como de tez blanca, con barba y que vestía una túnica larga. estuvo un tiempo entre ellos enseñándoles habilidades y ciencia, les dio reglas morales y leyes. Cómo no tuvo mucho éxito en sus enseñanzas (especialmente en las morales) y conspiraron contra él, decidió marcharse por oriente, no sin antes prometer que volvería pero que entonces traería a sus hijos que les dominarían como señores haciéndoles pagar por su males.

Nota: La figura mitológica de la serpiente emplumada representada constantemente en Mesoamérica probablemente fue originada en la época de los olmecas. Los mayas le conocían como Kukulkán; los quiché como Gukumatz. Los toltecas retrataban a la serpiente emplumada como Quetzalcóatl, el rival de Tezcatlipoca. El arte y la iconografía demuestran claramente la importancia de la deidad de la serpiente emplumada en la cronología mesoaméricana, así como en el arte olmeca. En las grutas de Juxtlahuaca hay una representación de una serpiente emplumada de estilo olmeca.

Esta leyenda favoreció hasta tal punto a Cortés que le permitió conquistar todo el Imperio Mexica con un mínimo de hombres, ya que él y sus soldados eran tenidos por los hijos de Quetzalcóatl, no sólo por su apariencia, sino por los signos que precedieron a su venida que indicaban sin lugar a dudas sus intenciones legítimas (para los indios).

Fueron muchos los presagios que pusieron sobre aviso al emperador mejicano Moteczuma y a su pueblo, siendo cada uno más terrible y sembrando el miedo y la incertidumbre en todo el Imperio Mexica, todos ellos fueron descritos por los cronistas mejicanos.

El primero fue un “cometa” que fue descrito como una llama de fuego de forma piramidal, apareció en medio del oriente antes de media noche y allí estuvo hasta que salió el sol y su luz lo ocultó. Hay que tener en cuenta que los aztecas eran expertos astrónomos (su calendario era el más exacto de los conocidos) y entendían a la perfección los fenómenos astrales como para asustarse por algo común.

El segundo fue que un gran incendio destruyó el templo, y según nos cuentan, el fuego salía desde dentro de los maderos y el agua avivaba el fuego. Otro día cayó un rayo sin trueno sobre el dios del fuego e incendió su templete.

Días después otro cometa que apareció brillando en pleno día surcó todo el cielo de occidente a oriente. Ya empezaba a cundir el pánico entre todos los súbditos de Moteczuma, y este llamaba a todos sus consejeros, brujos y adivinos para que le explicaran los fenómenos, pero estos no hallaban respuestas.

Otro portento tuvo lugar en la capital mexica (que se hallaba en medio de un lago), sin hacer viento se levantó una gran tempestad y el agua se encabritó hasta tal punto que destruyó algunas casas de la costa y muchos barcos.

El pánico y al preocupación fueron en aumento, más cuando se empezaron a oír voces en el cielo de una mujer que lloraba diciendo:”¡ oh hijos míos, ya estamos a punto de perdernos!”, y también”¡ oh hijos! ¿ a dónde os llevaré?”

No todos los presagios ocurrían en la capital, la gente informaba que en muchos lugares del imperio aparecían hombres con dos cabezas, cuando los llevaban ante Moteczuma, en viéndoles, desaparecían sin decir nada.

Otro día un ave del tamaño y color de una grulla fue recogido hacia media noche por los pescadores y llevado ante el emperador, ya que tenía en la cabeza un espejo redondo y muy pulido. Moteczuma al mirar el espejo vio las estrellas del cielo y, espantado, apartó la vista. Al volver a mirar de nuevo vio gente a caballo que se dirigían todos juntos armados hacia su imperio.

Otro día vieron a medianoche hacia oriente un humo blanco que se espesaba hasta relumbrar y hacer que pareciera medio día. Al informar al emperador éste no les creyó y esperó a la noche siguiente para verlo con sus propios ojos, y entonces apareció de nuevo y creyó todo lo que le habían contado. Cómo los hechiceros y adivinos no supieron darle una explicación murieron emparedados unos y otros estrangulados y echados a la laguna mejicana.

Cómo hacía poco que Moteczuma había sido proclamado emperador no había hecho todavía ninguna obra para conmemorar su reinado decidió tallar una piedra en su honor.

Se labró una enorme piedra en lo alto de una colina, pero resultaba imposible bajarla (y tenían práctica puesto que sus templos eran todos de piedra). Tras alguna críptica indicación por parte de la piedra esta habló: “decidle a Moteczuma que para que me quiere… que ya no es tiempo de hacer lo que ahora acuerda, que antes lo había de haber hecho , porque ya ha llegado su término para él.” Pero Moteczuma no se rinde y manda que le hagan sacrificios, le canten y le bailen para que le den ganas de ir a la ciudad.

Y parece funcionar, ya que la consiguen llevar hasta un cruce con un puente, entonces la piedra dice “hasta aquí ha de ser y no más”, entonces el sólido puente de cedro nueve palmos de espesor se quebró y la piedra cayó al agua. No pudieron encontrarla ni aún cuando el propio Moteczuma fue a buscarla .

La hallaron poco después en lo alto del cerro desde donde la bajaron contra su voluntad. Tras otros muchos sucesos extraños se informó a Moteczuma de que se había visto en la costa una isla que se movía (un barco) lleno de gente de tez pálida y barbas (era Cortes y sus tropas), entonces Moteczuma quedó cabizbajo y sin palabras porque había comprendido que los hijos de Quetzalcóatl habían llegado por fin a reclamar lo suyo como indicaban los signos.

Fuente: Formarse.com.ar

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Profecía cumplida.. adiós tiránico Imperio Mexica, bienvenida Nueva España civilizatoria.

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Morena y el Lobby Gay unen Fuerzas para Destruir la Familia Veracruzana.

Otra Vez pide Licencia al Cargo Cuitláhuac García para ser Candidato a Gobernador.

Fuente: Plumas Libres.com

El diputado federal de Morena, Cuitláhuac García Jiménez, informó que una vez más, solicitó licencia en la San Lázaro, misma que podría ser efectiva a finales del mes de diciembre.

“Yo estoy ya tramitando la licencia, en estos días metí un documento, yo creo que será efectiva a finales de este mes”.

¿Deja algún pendiente?

En caso de proceder la licencia, la curul será ocupada por su suplente, Sergio René Cancino Barffusón.

Diputado Gay toma Protesta por Morena.

Fuente: El Big Data.mx

Sergio René Cancino Barfussón (suplente de Cuitláhuac García), al tomar protesta como primer diputado federal abiertamente homosexual del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), se comprometió a impulsar temas de diversidad sexual como la legalización del matrimonio igualitario en todo México.

Cancino Barffusón es uno de los pocos diputados federales abiertamente miembro de la comunidad LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans). Antes ya han sido legisladoras federales Patria Jiménez, Enoé Uranga y David Sánchez Camacho.

En entrevista con El Big Data Mx, el diputado dijo no estar seguro de ser el primer legislador abiertamente gay, pero aceptó ser de los pocos políticos que lo son.

Explicó que desde su trabajo académico y político ha promovido el debate en torno a temas de diversidad y a atender las necesidades de la comunidad LGBT.

Asimismo, ratificó el carácter de Morena como partido de avanzada, siempre atento a las problemáticas de este sector de la población.

En diciembre de 2015 el diputado de Morena Vidal Llerenas Morales, presentó un proyecto de Ley Federal de Matrimonio Igualitario con la finalidad de armonizar el matrimonio entre personas del mismo sexo en todo el país, toda vez que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), han exhortado a que se reconozca el derecho de las parejas homosexuales a casarse y formar una familia.

Morena, por el Matrimonio Igualitario.

Fuente: El Heraldo de Veracruz.com

Sergio René Cancino Barffusón, comisionado en la Secretaría de Diversidad Sexual de Morena, señaló que este partido es el único en el país que cuenta con una secretaría de este tipo, la cual busca tener una agenda muy clara de defensa de derechos de la población Lésbico-Gay-Transexual-Intersexual (Lgbti).

Agregó que entre esos derechos está el del acceso al matrimonio igualitario sin ningún impedimento, así como al de la adopción, o sea a constituir familia, y también el que puedan acceder a algún puesto de elección popular.

Sí hay un Nuevo Orden Nundial, pero para Defender Derechos Gay: Diputado.

Fuente: Veracruz Quadratin.com

El vocero de la Arquidiócesis de Jalapa, José Manuel Suazo Reyes, tiene algo de razón cuando habla de una agenda sobre un Nuevo Gobierno Mundial, porque le estamos apostando a un orden global, plural y diverso, que nos garantice habitabilidad a todos y todas, destacó el activista en favor de los derechos lesbico-gay y diputado federal suplente del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Sergio René Cancino Barffusón.

Cabe recordar que el vocero de la Iglesia católica afirmó que el presidente Enrique Peña Nieto hizo caso a una corriente internacional y se sumó con iniciativas a la agenda global, “constituida por el matrimonio igualitario y el uso de la mariguana, que quiere colonizar a los países pobres para desintegrar a la familia”.

Al respecto, Cancino Barffusón dijo que los grupos minoritarios no buscan entrar en confrontación con las familias religiosas que quieren organizar sus vidas según esos marcos y términos, “porque en dicho orden mundial tiene que estar garantizada también su habitabilidad y la posibilidad de convivir e interactuar con otros grupos de personas que organizan sus vidas desde sus libres criterios para orientar sus relaciones familiares en el marco de civilidad”.

No es precisamente el ataque o la confrontación lo que nos mueve, subrayó, pues la apuesta es hacia un mundo de diferencia, “ya que históricamente ha prevalecido sólo el modelo heterosexual, de familia patriarcal, donde lo contrario es señalado y violentado, e incluso exterminado”.

Quienes están en estos discursos del orden gerárquico, desde distintos credos, no atienden las posiciones de gente creyente que no está de acuerdo con los discursos dogmáticos, dijo, “pues también hay religiosos que discrepan y apuestan por una modalidad de creyentes que puedan asumirse como gays o lesbianas, sin que rechacen sus vidas ta cual las viven”.

Los credos no reconocen que son sistemas de creencias de carácter histórico que pueden modificarse al paso de los tiempos, mencionó, y consideró que mientras tengan una visión obsolutista estarán enfrescados en esta problemática, pues no logran asumir su no universalidad, lo que es contradictorio, pues lo que pregona el cristianismo es el amor.

Respecto de la Ley Antiaborto, que este jueves fue aprobada en el Congreso local, el diputado federal expuso que la posición que comparte Morena con colectivos de feministas es que se debe defender la vida, pero acompañada y garantizada con derechos, pero esto es contradictorio, pues habrá una ley que no les permitirá a las mujeres ejercer su derecho a decidir, ya que les negarán derechos, cuando ellas pueden decidir sobre sus vidas.

“Es irresponsable que en esta defensa de la vida al por mayor se proceda con una falta de compromiso a la vida efectiva y tengamos niños en la medicidad expuestos a cualquier tipo de abusos, y no haya una intevención directa del estado y de los grupos religiosos que defienden la vida para que los infantes no padezcan”.

Cancino Barffusón expuso que en el contexto cultural de Vera-Cruz se mantiene el machismo y la homofobia, y mientras no se instrumenten mecanismo para diluirlos, se seguirá teniendo problemáticas, como garantizar derechos plenos para las personas.

Estamos en un buen nivel para dar el paso de civilidad, de cultura democrática en Vera-Cruz, y que se reconozcan los derechos de todas las personas, pues en nada se transgrede a quienes quieran organizar sus vidas desde la fe y la moral que corresponde a la misma, “pero les pedimos que sean respetuosos de otras modalidades de la familia, en los marcos de civilidad de pleno reconocimiento de los derechos humanos”, acentuó.

Sergio René Cancino Barffusón

Sergio René Cancino Barffusón no conoce el cristianismo:

1 Corintios 6:9/11 – “¿O no sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No os dejéis engañar: ni los inmorales, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los difamadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios.”

Los Ríos de los Olmecas.

Fuente: National Geographic en Español.com

Un análisis de imágenes satelitales permitió identificar los ríos por los que los olmecas pudieron haber transportado rocas basálticas monumentales, personas y mercancías.

Se identificaron los ríos Catemaco, Papaloapan (Lé’mlem), Coatzacoalcos, San Juan, Tepango y Tecolapan, entre otros, como medios de comunicación, explicó Mariana Favila Vázquez, maestra en Estudios Mesoamericanos, en un encuentro reciente sobre cultura marítima.

Desde los años sesenta del siglo XX, los estudios arqueológicos plantearon la posibilidad de que los ríos de Vera-Cruz fueran utilizados para transportar no sólo rocas basálticas, sino también personas y todo tipo de comercio, ya que lo accidentado de la topografía impedía su traslado por tierra, explicó la también especialista del Instituto Nacional de Antropología e Historia.

“Evalué el terreno mediante imágenes satélites de alta resolución que permitieron elaborar mapas digitales de las curvas de nivel de la región y así conocer cómo era esa topografía y la pendiente, para estimar las potenciales vías fluviales que funcionaron desde el periodo Preclásico (2000-100 a.C.) hasta el siglo XVIII”, dijo.

Además de la identificación de dichos ríos que se usaron como medios de comunicación, cercanos a ellos se han ubicado pequeños sitios que pudieron haber funcionado como puertos fluviales, donde siglos más tarde fueron construidas bodegas coloniales.

Estas rutas de navegación se siguieron usando después de la llegada de los españoles. “Hernán Cortés tuvo un gran interés en la región por el cultivo de la caña, el algodón y el tabaco e incluso sirvió como una vía para el contrabando de diversas mercancías como la sal o el mismo tabaco, a lo largo de la costa del Golfo desde Campeche hasta Vera-Cruz”.

Mapas de los siglos XVI al XVIII, que se resguardan en el Archivo General de la Nación, también permiten confirmar la utilización de esos mismos afluentes, que fueron detectados por los investigadores de la zona, como Robert Santley, seis décadas atrás, y que ahora con medios digitales se hacen visibles para su estudio y análisis.

Su estudio es sólo el inicio de una larga investigación que se debe continuar, porque la especialista no duda que los olmecas navegaron por las costas del Golfo de México y seguramente hay vestigios sumergidos.

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El Río Lé’mlem es Veracruzano. Lé’mlem y no “Papaloapan”. Lé’mlem significa mariposa en idioma mixe-zoque del golfo. De hecho Tuxtepec y Loma Bonita fueron parte de Vera-Cruz.

Revolución Anti-Santannista de Ayutla; Preludio de la Dictadura Liberal.

Don Antonio López de Santa Anna no fue traidor, no reconoció la Independencia de Texas ni firmó el Tratado Guadalupe-Hidalgo. Al volver a la presidencia instauró una dictadura, pero.. ¿Contra quién era esa dictadura? R.- Contra los que si vendieron la mitad del territorio a Estados Unidos y planeaban imponer por medio de un gobierno dictatorial pro-yankee las Infames Leyes de Reforma, nos referimos a los siempre buenos liberales;

El Plan de Ayutla.

Fuente: Wikipedia.com

El 1 de marzo de 1854 fue pronunciado el Plan de Ayutla, en esa misma población del Estado de Guerrero. Lo promovían Florencio Villarreal (cubano), Juan N. Álvarez (chilango) e Ignacio Comonfort (PIPOPE). El documento planteaba la necesidad de formar un frente nacional para derrotar al gobierno dictatorial de Santa Anna. Álvarez y Comonfort se pusieron al frente de una tropa de campesinos. Al plan se unieron Benito Juárez, Melchor Ocampo y otros liberales desterrados por Santa Anna, que radicaban en Estados Unidos. Aunque no participaron directamente en la lucha armada (cobardes), estos personajes habrían de decidir el rumbo político de la revolución.

La Burguesía Agraviada.

Efectivamente, la vocación conservadora del gobierno de Santa Anna había favorecido a ciertos grupos de la aristocracia del Siglo XIX. Otros problemas (“problemas” entre comillas) sobre la tenencia de la tierra era la existencia de corporaciones civiles (como las comunidades indígenas) que impedían la especulación con las bienes raíces, y por lo tanto, el proceso de acumulación capitalista. En aquella época, como queda dicho, había un pequeño grupo de nuevos burgueses ilustrados que no veían con buenos ojos esta concentración de tierras en manos muertas (el nuevo poder liberal querían quitarle la tierra a los indígenas, este acto se concretó más adelante, provocando el problema agrario futuro)

Santa Anna había desterrado a varios liberales conspicuos, entre ellos a Melchor Ocampo (ex-gobernador de Michoacán), Benito Juárez (ex-gobernador de Oaxaca), Ponciano Arriaga y muchos más, que se refugiaron en Estados Unidos (país que les daba soporte). La experiencia del destierro llevó necesariamente a comparar el poderío económico de los vecinos del norte con la caótica situación de la República. Se dieron cuenta que la única manera de llevar a Méjico por el camino del progreso (vaya “progreso”), era derrocando a Santa Anna e instalar un gobierno afín a la ideología liberal.

La Presidencia de Comonfort.

Con el triunfo de la revolución de Ayutla, llegó al poder una nueva generación de liberales (traidores), casi todos civiles. Entre ellos, Benito Juárez, Melchor Ocampo, Ignacio Ramírez, Miguel Lerdo de Tejada y Guillermo Prieto. Una junta nombró presidente interino al general Juan N. Álvarez y después a Ignacio Comonfort. También convocó a un Congreso que trabajaría en una nueva constitución.

El equipo de Comonfort preparó algunas leyes que promovieron cambios importantes. La Ley Juárez (por Benito Juárez), de 1855, quedan suprimidos los tribunales especiales (La Ley Juárez es considerada como la primera promulgada de las Infames Leyes de Reforma). La Ley Lerdo (por Miguel Lerdo de Tejada), de 1856, obligaba a las corporaciones civiles y eclesiásticas a vender las casas y terrenos que no estuvieran ocupando a quienes los arrendaban, para que esos bienes produjeran mayores riquezas. La Ley Iglesias (por José María Iglesias), de 1857, regulaba el cobro de derechos parroquiales.

Don Félix María Zuloaga.

Félix María Zuloaga Trillo fue un militar y político sonorense (norteño) que encabezó el Plan de Tacubaya, que desconocía la Constitución de 1857 y por medio del cual fue nombrado presidente interino de Méjico, en oposición al presidente Benito Juárez. Su nombramiento se dio al comienzo de la Guerra de Reforma, período en el cual la república tuvo dos presidentes.

Félix María Zuloaga nació el 31 de marzo de 1813 en Álamos, Sonora. Hijo de Manuel José de Zuloaga y de Mariana Trillo. Su educación primaria la realizó en Chihuahua. Entró a un seminario en la Ciudad de México, el cual abandonó tiempo después. En 1834 regresó a Chihuahua y se enlistó en las milicias cívicas de Chihuahua. Participó en campañas contra los apaches y comanches en las conocidas guerras comanches.

En 1838 regresó a la Ciudad de México e ingresó al ejército regular como teniente segundo. Participó en la guerra de los Pasteles contra Francia el mismo año y en campañas contra la Revolución de Texas. También ese mismo año fue nombrado presidente del Consejo de Guerra de la guarnición de la Ciudad de México. Participó en el derrocamiento del presidente Anastasio Bustamante. Al año siguiente se alió con Antonio López de Santa Anna donde peleó contra los liberales en Yucatán y dirigió las fortificaciones de Monterrey. Durante la Guerra entre Estados Unidos y Méjico fungió como alcalde de la ciudad de Chihuahua.

En 1854 peleó contra los liberales que apoyaron el Plan de Ayutla, y fue hecho prisionero. Tiempo después fue liberado y en 1855 fue representante del Estado de Chihuahua en la Junta de Representantes de los Estados en Cuernavaca.

Félix María Zuloaga peleó contra los conservadores en dos campañas en Puebla, pero tiempo después simpatizó con el Partido Conservador. Finalmente, el 17 de diciembre de 1857, el general Zuloaga encabezo el pronunciamiento del Plan de Tacubaya el cual demandaba la derogación de la Constitución de 1857, la permanencia de Ignacio Comonfort en la presidencia y la convocatoria de un Congreso extraordinario, el cual se encargaría de elaborar una nueva constitución. Dos días después de su publicación, Comonfort se adhirió al Plan de Tacubaya dando así un golpe de Estado contra su propio gobierno. Benito Juárez (Presidente de la Suprema Corte de Justicia en ese momento) se negó a colaborar con los conservadores. Por esta razón, Comonfort ordenó que lo detuvieran y lo mantuvieran en prisión.

El 11 de enero de 1858, el general Zuloaga exigió la renuncia del presidente Comonfort. Comonfort permaneció en el cargo diez días, y durante ese tiempo liberó a Juárez y a otros liberales que habían sido encarcelados. Tras el derrocamiento de Comonfort, Juárez asumió la presidencia de acuerdo con la Constitución de 1857, pero Zuloaga tenía mando militar de la capital, por lo que Juárez estableció su gobierno en Guanajuato. Este fue el comienzo de la Guerra de Reforma. Comonfort abandonó el país, repudiado tanto por liberales como por conservadores.

Zuloaga fue seleccionado por los partidarios del movimiento anti-constitucional, generales conservadores y el clero católico, para servir como presidente interino de Méjico el 21 de enero de 1858. Asumió el cargo el 23 de enero del mismo año. El 24 de diciembre del 1858 fue depuesto mediante el Plan de Navidad proclamado por el general Manuel Robles Pezuela (substituto del general Miguel Miramón, quien se encontraba en campaña). Robles Pezuela mantuvo la presidencia conservadora hasta el 21 de enero de 1859, y el 24 de enero, Zuloaga reasumió el cargo. El segundo término de Zuloaga finalizó el 2 de febrero de 1859 cuando fue reemplazado por Miguel Miramón.

El 9 de mayo de 1860 se publicó un decreto para que Zuloaga reasumiera la presidencia conservadora. Al día siguiente Miguel Miramón lo tomó prisionero. El 3 de agosto de este año se escapó de León, Guanajuato, y marchó a la Ciudad de Méjico. El Consejo de Gobierno no lo reconoció ya como presidente. Auxiliado por varios militares conservadores, asumió la presidencia el 13 de agosto aunque solo de facto, ya que anduvo en campaña.

Después de tres años de guerra civil, las fuerzas liberales encabezadas por el general Jesús González Ortega, enfrentaron la que sería la última batalla contra las fuerzas conservadoras dirigidas por Miramón. Los liberales vencieron a los conservadores definitivamente en la Batalla de Calpulalpan en el Estado de México el 22 de diciembre de 1860, y finalmente el 1 de enero de 1861, Benito Juárez hizo su entrada triunfal a la capital.

A pesar de haber sido derrotado por los liberales, los conservadores continuaron reconociendo a Zuloaga como presidente. El gobierno constitucional lo declaró fuera de la ley por el asesinato de Melchor Ocampo. El 28 de diciembre de 1862, finalizó su mandato con el que concluyeron los gobiernos conservadores, para preparar el camino a lo que sería llamado el Segundo Imperio Mejicano que fue proclamado en 1863.

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Don Antonio López de Santa Anna intentó reprimir rápidamente la insurrección de los pintos (como eran llamados peyorativamente los chilangos de Guerrero, a causa del mal de pinto, endémico de la región). Por ello decretó la pena de muerte para quienes poseyeran un ejemplar del Plan de Ayutla.

Iván Vélez; “Hernán Cortés está a la Altura de Alejandro Magno”.

Hernán Cortés nace en Medellín en 1485. Hijo de hidalgos, es enviado a Salamanca a estudiar leyes. No acabó los estudios, aunque sí adquirió los suficientes conocimientos legales como para legitimar muchas de las acciones que luego pondría en práctica. Cuenta Iván Vélez, autor de ‘El Mito de Cortés. De Héroe Universal a Icono de la Leyenda Negra’ (Ed. Encuentro), que era lo suficientemente culto, como mínimo, para no ser confundido con el estereotipo del español embrutecido que sólo quiere oro, alguien lujurioso y cruel; era un hombre que manejaba algunas referencias clásicas”.

Cortés, como tantos españoles, pasa a la América insular, desde donde y da el salto gracias a sus relaciones con Diego Velázquez, el adelantado de Cuba. La suya, como intentaron otras muchas expediciones sin éxito, sí llega al continente. Vélez, que publicó con éxito ‘Sobre la Leyenda Negra’ hace dos años’, responde a La Gaceta sobre el que es tenido por uno de los símbolos negrolegendarios por antonomasia: Hernán Cortés.

-¿Qué buscaban aquellos españoles?

Riqueza fundamentalmente. Hacían lo que se llamaba “rescatar oro”, que era básicamente trueque, acciones comerciales. Una vez sobre el terreno aparecen también las motivaciones políticas y religiosas.

Una vez en el continente, -que ellos ignoraban que lo fuera-, parte de su tropa, que había participado en dos expediciones fallidas, le empuja a poblar la tierra y a fundar un municipio. Es el principio del Cortés que será. Ya había sido alcalde de Santiago de Cuba, era un empresario enriquecido, pero en realidad es allí donde se le reviste de poderes políticos y militares. Y es desde allí donde se da cuenta sobre el interior del continente.

-Según las crónicas, era un hombre que ejercía cierto influjo sobre sus semejantes. Hoy lo llamaríamos carisma.

Sí, era un hombre con una capacidad de liderazgo importante, persuasivo, observador, y con un fino olfato para detectar las contradicciones. Es lo que hace cuando se da cuenta del sometimiento de muchos pueblos frente a los mexicas. Y su éxito sólo pudo venir dado por esas alianzas.

-¿Cómo llegan al continente?

Diego Velázquez y él intentan se proponen alcanzar la América continental. Esta vez Cortés corrió con los gastos y todo salió bien. Los objetivos eran rescatar oro, pero también rescatar a españoles que habían quedado allí de expediciones anteriores, e incluso indagar sobre unos extraños símbolos en forma de cruces que mucha gente había visto. Querían saber si había cristianos en aquella tierra.

-¿Y luego?, ¿cómo pasa de ahí a conquistar el Imperio azteca?

Parte de la expedición le anima a establecerse y enseguida los vasallos de Moctezuma, que tenía una amplia red de espías, le ofrecen regalos. Él percibe ya las riquezas enormes que hay tierra adentro.

-¿Moctezuma se ve seducido por el magnetismo de Hernán Cortés? Se ha escrito sobre una suerte de síndrome de Estocolmo del americano.

Algo hay. Moctezuma no conocerá a Cortés hasta meses más tarde, porque Moctezuma no se moverá de la Ciudad de México, de Tenochtitlan. El problema es saber si esa confusión en la que se dice que cayeron los mexicas entre el dios Quetzalcóatl y Cortés era o no real. Hay quienes arguyen, Pereira por ejemplo, que Moctezuma vio que su poder político se derrumbaba y actuó en consecuencia. Sí es cierto que Moctezuma se comportó de una forma ambigua, recibió a Cortés y a los españoles con todos los agasajos posibles, se llevaba bien con ellos, con los que salía incluso de recreo o a pasear. Pero también organizó matanzas en la retaguardia de los españoles. Los que habían quedado atrás con Juan de Escalante, que eran los más viejos o los heridos, y que no habían podido penetrar hasta Tenochtitlan, fueron todos asesinados. Moctezuma, en cualquier caso, es consciente que su fin ha llegado y llega a decirle a Cortés que tiene que gobernar con dureza a los mexicas. No era el timorato supersticioso que a veces se presenta, es un personaje más poliédrico de lo que nos pueda parecer.

Entonces, ¿se sometió voluntariamente a los españoles?

Él sabía que el final de su reinado estaba cerca y trató de sobrevivir de algún modo. Trató de frenar en un principio la llegada de los españoles ofreciéndoles tributos y regalos, pero enseguida se dio cuenta de que aquellos no eran unos visitantes normales.

-Iván, ¿cuál es el mito de Cortés?

Hay varios, pero el principal es pensar que es sólo Cortés el que hace esa gesta. El principal mito en torno a Cortés es concentrar toda la gesta en su persona. Por supuesto que él es el que la encabezó, pero no hubiera sido posible sin el concurso de sus compañeros y por supuesto de sus aliados indígenas. Porque el grueso de la conquista de México son tribus indígenas sometidas por los mexicas.

-Hay un mito de un Cortés negrolegendario, “Icono de la Leyenda Negra”, como dice el título de tu libro.

El mito del español sanguinario, cruel y avaro, surge posteriormente cuando toma cuerpo la Leyenda Negra. No olvidemos que uno de los motores de la Leyenda Negra es el Imperio americano, donde es cierto que hay codicias y acciones sanguinarias. Cortés, dice la Leyenda Negra, representaría todo aquello.

-¿Cuándo, cómo y por qué se genera este mito de Cortés como símbolo de la Leyenda Negra? Porque no siempre fue así, hubo un momento en la historia en el que Cortés fue tenido por un héroe universal.

Va constituyéndose en función de la propaganda anti-española, sobre todo en relación con la Conquista, que llevan a cabo los impresores de los Países Bajos. Pero claro, con la redacción de las historias nacionales en el XIX, en México se procede a pintar con los colores más oscuros la acción española, incluso de ponerla entre paréntesis en la historia de México y verla como un gran vació. El relato que empieza a circular dice que la soberanía mexicana es previa a los españoles ¿Y quién ha roto esa continuidad histórica de México? Cortés.

-Esto es, la nación se define en negativo.

Sí.

-Pero para llegar a eso los mexicanos del XIX hubieron de nutrirse de un discurso que ya habían elaborado holandeses, ingleses y franceses.

Hay actores previos, sí. En el XVI empieza a erosionarse la figura de Cortés, luego serían los ilustrados franceses y por último serían los ingleses en el XIX. Todas las potencias enemigas de España despliegan una guerra propagandística enorme. ¿España hace frente a esa guerra? Relativamente.

-Alejandro, César y su comparación histórica con Cortés. Él mismo conocía esas figuras.

El romancero español o castellano es muy potente y era muy conocido por aquellos españoles. En este romancero estaban incorporadas figuras clásicas como Julio César o Alejandro Magno. El llamado Libro de Alejandro ya estaba por aquél entonces traducido al español. Es decir, que son figuras que ya operaban en aquellos días. Y no olvidemos que en la simbología de los Reyes Católicos está representado el nudo gordiano. Es decir, que la referencia a lo clásico está presente explícitamente; o implícitamente en el sentido que la acción civilizatoria de los españoles resulta equiparable a la que hace Roma o el Imperio de Alejandro, que se despliega hacia la India.

-¿Por qué esos dos Imperios, por ejemplo, no fueron contestados como sí lo fue el español?

Hubo muchos factores, entre los que no hay que desdeñar el tecnológico. Es decir, la imprenta. La ideología funciona pero tiene que haber una tecnología que la soporte. En nuestro caso la imprenta fue decisiva.

-Los grabados de de Bry son claves.

Decisivos. Los de de Bry y otros grabadores. Y aquellos dibujos coincidieron en el tiempo con la gran explosión tecnológica que supuso la imprenta.

-Si la imagen de Cortés fuera objetiva y no manchada por la Leyenda Negra, ¿dónde estaría situado el español?, ¿a nivel de qué héroes universales estaría situada su figura?

Al nivel de César y Alejandro. De hecho grandes figuras históricas se fijaron en él. Napoleón, por ejemplo, encargó una ópera basada en él.

-Se habla mucho de la capacidad política de Cortés, ¿pero qué hay del perfil castrense?

Aún cuando hay quien le critica diciendo que las tácticas que empleaba son medievales, lo cierto es que venció. Y utilizó de un modo muy hábil los recursos que tenía, que no eran tan importantes como pudiera parecer. La artillería, por ejemplo, no tenía la rapidez que se le supone. Utilizó, por ejemplo, los caballos de una forma muy hábil, para asustar. Y luego utilizó estrategias que yo he comparado con las de Alejandro en la batalla de Gaugamela: observar muy bien la estructura del enemigo hasta llegar a la conclusión de que si lo descabezaba en su cúspide se desmoronaría. Y así actuó. Y además redactó unas ordenanzas militares, lo cual nos dice que era un hombre muy preocupado por el orden y la disciplina.

-Cortés y el indigenismo. Otro mito.

Es el mito más poderoso. La relación que tuvo con los indígenas fue muy profunda. Llevó luto por el cacique Maxixcatzin y tuvo hijos con mujeres indígenas. Trató con mucha deferencia a la aristocracia indígena, pero esa imagen se quiebra en el siglo XIX y sobre todo XX, con la aparición de un indigenismo de sesgo religioso según el cual los indígenas ya estaban cristianizados antes de la llegada de los españoles. Sería el primer brote indigenista, en este caso ligado a la Iglesia Católica.

-¿Cómo iban a estar los indios crisitianizados?

Interpretando al dios Quetzalcóatl como Santo Tomás. Esto ha ocurrido en muchos otros sitios de Hispanoamérica. Algunos de los personajes míticos americanos la Iglesia los identifica con figuras cristianas. No olvidemos el caso de la Virgen de Guadalupe, con la cual se creó una iglesia indígena. Pero sobre todo el indigenismo viene de la antropología en el siglo XX y de la mano de las iglesias evangélicas norteamericanas que hacen una gran labor de erosión de la Iglesia Católica de México.

-¿Qué relación tiene Cortés con la Fe?, ¿le movió la Cruz?

Cortés enarbola una cruz y utiliza el lema constantiniano de “Sigamos la Cruz y en esta Señal Venceremos”. Además fue muy vehemente combatiendo la idolatría, hasta el punto de que Fray Bartolomé de Olmedo, que era un clérigo que le acompañaba, le afeaba esas conductas tan exageradas. Rompió los ídolos en el templo mayor de Tenochtitlan con una barra de hierro, algo que viene recogido en la crónica de Bernal Díaz del Castillo. Oía misa a diario y en los adoratorios indígenas puso siempre la imagen de la Virgen o de la Cruz, no del Crucificado, de la Cruz.

-Y procuró evangelizar a los indígenas.

Sí, él, y esto es muy importante, tenía una metodología de carácter descendente, esto es, quería convertir al catolicismo a los extractos superiores de la sociedad y que, de algún modo, esa labor permeara al resto. Estamos hablando de sociedades enormemente estratificadas. No olvidemos que él toma como esposa a Doña Marina, que es La Malinche. Se llamaba Marina porque ya estaba bautizada. Y él va bautizando a los altos estamentos sociales, que por cierto acabarían por reclamar derechos por ser los primeros cristianizados. Tal fue el caso de los tlaxcaltecas.

-¿Una espacie de pueblo elegido los tlaxcaltecas?

Sí, en algún sentido Cortés fue una especia de libertador. Frente al yugo mexica, Cortés, por la vía de la Fe Católica y a la sujeción al Emperador, incorpora esas sociedades y las libera de la ominosas cargas a las que estaban sometidas.

-Carlos I y Hernán Cortés son perfectamente coetáneos y alcanzan la madurez a la vez, ¿qué relación tuvo nuestro protagonista con el Emperador?

Carlos I valoró mucho la acción de Cortés, hasta el punto de que estando Cortés de vuelta en España el Emperador fue a visitarle, algo completamente excepcional. Y en otra ocasión Cortés llegó a misa después de la entrada del Emperador, algo que estremeció a los asistentes, y encima se sentó al lado de él. Carlos V sabía perfectamente el poder que tenía aquél hombre que tantas tierras, súbditos y riquezas le había dado. Bien es cierto que siempre hubo sospechas de que Hernán Cortés podría alzarse con la tierra, es decir, convertirse en una especie de monarca. En cualquier caso, Cortés había procurado muchas glorias al Imperio. Y por cierto que Cortés también participa en la campaña de Túnez, fallida, por parte del Emperador Carlos.

-¿Y cómo es visto hoy Cortés en México, tiene algo de padre de la patria?

No. Es una figura que no ha sido rehabilitada. No sé si decir que hay un trauma con Cortés. Si que es cierto que la historiografía tiene una visión muchísimo más matizada que la cultura popular, donde no está nada asentado. Y de hecho en las calles de México no existen representaciones de Cortés.

-Hay una sola estatua de Cortés en todo el país.

Había una en el Casino de la Selva en Cuernavaca, donde él tuvo su residencia, que ya fue retirada. Hay cierta controversia para ver si la vuelven a incorporar o no. Y luego está el busto de Tolsá que está en la Fundación de Jesús, fundada por el propio Cortés.

-Volvamos a los mitos: las naves quemadas.

Cortés no quemó sus naves. Entre su gente los había que querían regresar a Cuba y otros que querían continuar hacia el interior. El mito del Cortés individualista dice que es él mismo el que toma la decisión. Bernal, en cambio, dice que es una reunión en la cual se le sugiere que haga esa acción. Lo que en realidad hace es hundir o barrenar las naves. Inutilizarlas. Y dejar sólo las necesarias para llevarle al Emperador los presentes. Es cierto que en la primera mitificación de Cortés que se hace, cuando se celebrara sus funerales, Cervantes de Salazar incluye esta imagen de Cortés quemando sus naves. Una imagen que irá fortaleciéndose por algunas vías, sobre todo popularmente. En el XIX hubo una serie de grabados, muy populares en Francia y en España, en los cuales aparece Cortés quemando los barcos. Es ahí donde se fija la imagen del Cortés incendiario. Son grabados, por cierto, que hoy se pueden ver en la Biblioteca Nacional.

-El mito del Cortés Cruel. Quizá hay sido, en cuanto al poder de intoxicación, el mito que más ha perjudicado su figura.

No fue una entrada pacífica la de Cortés en México, pero si analizamos sus acciones, ninguna es caprichosa. Las mutilaciones y las ejecuciones de los enemigos y de los espías estaban a la orden del día en aquella época. La ejecución de los traidores, pues también. En cuanto a la Matanza de Cholula, que es fundamental, no hay más que leer las crónicas para saber que los indicios de que los españoles iban a ser masacrados eran más que evidentes. Lo que hace Cortés es anticiparse. 
Lo que ocurre en el Templo Mayor, donde se produjo la ejecución por parte de Alvarado de la aristocracia mexica, no es achacable a Cortés. Muy probablemente Alvarado viera los mismos indicios que se habían producido en Cholula y, como allí, se adelantara. En cualquier caso, ahí no estaba Hernán Cortés. Sí es cierto que Cortés ejecuta a Cuauhtémoc por la rebelión que se supone estaba fraguando. Y luego hay que tener en cuenta la posible influencia en todo esto de los tlaxcaltecas, que buscaban vengarse de sus opresores. Es un factor que no hay que olvidar.

-Entonces no fue Cortés un hombre particularmente cruel.

Yo creo que no. En cualquier caso son interpretaciones psicologistas. Además, la prudencia que tenía que guardar en todo momento le impedía hacer matanzas gratuitas. No le interesaba. Él tenía muy poca gente consigo. Él estaba en una posición de gran inferioridad. Tenía a sus aliados indígenas, pero españoles al principio había unos pocos cientos. Y después, cuando se incorpora el contingente que llega con Pánfilo de Narváez llegaron a algo más de mil.

-Contra un Imperio.

Claro. Es imposible que con eso tú puedas permitirte caprichos como ejecuciones masivas por diversión. A esta imagen de crueldad, por cierto, contribuyó enormemente Fray Bartolomé de las Casas, que comparó a Cortés con Nerón.

-Hablas en el libro de la voluntad integradora de Cortés.

Cortés quería integrar. El suyo era un Imperio generador, si le hubieran movido cuestiones puramente económicas se hubiera establecido sólo en la costa, en Vera Cruz, y hubiera llegado a un acuerdo con el cacique de turno, como hicieron los portugueses, los ingleses o los holandeses, y no hubiera entrado más allá y no hubiera reconstruido la ciudad, por ejemplo. O no hubiera fundado municipios. O no hubiera dejado el Hospital de Jesús. O los conventos.

-Estableces un dicotomía entre Imperio generador hispánico e Imperio depredador anglosajón.

A la hora de analizar los Imperios que en el mundo han sido, es pertinente establecer unas diferencias. Nosotros solemos distinguir entre Imperios generadores e Imperios depredadores. Los generadores son aquellos que integran a las poblaciones con las que se encuentran; un ejemplo evidentísimo es el Imperio español, y el mestizaje así lo prueba, y también la fundación de centenares de ciudades construidas todas con un mismo esquema. Parten de un gran vacío central, que es la plaza de armas, donde están representadas todas las instituciones Imperiales y religiosas -no olvidemos que estamos hablando del Imperio Católico-, y después una repartición de tierras a base de cuadrículas o cuadras, terminología que aún se usa por ejemplo en Argentina. Y la población es integrada dentro de la Fe Católica y dentro de las leyes vigentes. Los indígenas fueron incorporados a estas legislaciones y se les redactaron unos derechos que les equiparaban en gran medida a los castellanos de la época. No olvidemos que Humboldt, cuando hace su viaje, se sorprende del nivel civilizatorio con el que se encuentra. Frente a esto está el Imperio depredador, que es aquél que se implanta en los bordes de las sociedades con las que se encuentra y simplemente se dedica a extraer recursos, ya sean materiales, ya sean humanos.

-Inglaterra sería el icono de esta modalidad de Imperio.

Exacto. Véase, por ejemplo, lo tarde que aparecen las universidades en los terrenos por ellos colonizados en comparación con cuándo aparecen en los terrenos bajo el Imperio español, que es el siglo XVI. Otros ejemplos de Imperios depredadores son el holandés o el portugués, que establece incluso factorías.

Fuente: Gaceta.es

Busto de Hernán Cortés (Replica de Manuel Tolsá).jpg

Busto de Don Hernán Cortés (Manuel Tolsá)

“Creo que se puede comparar perfectamente a Cortés con Alejandro Magno, y no es que yo lo crea, es que durante la historia se le comparó, sería una especie de segundo Alejandro o un nuevo Alejandro.” Iván Vélez.

La Alexandriada de Francisco Javier Alegre; Arcanis Sua Sensa Figuris.

La Alexandriada, escrita por el historiador y poeta jesuita Veracruzano, Francisco Javier Alegre, nos cuenta la toma de Tiro por Alejandro Magno. Este poema es ampliamente reconocido como una obra maestra de la poesía latina del humanismo.

En este breve trabajo, discutiré los temas principales, y ofreceré una nueva interpretación de la obra. De hecho, puede ser vista como una representación de la Conquista de Méjico por los españoles, tesis que probaré con pasajes específicos. Además encuentro muchos textos y discursos desde el siglo XVI (por ejemplo, La Verdadera Historia de la Conquista de la Nueva España de Bernal Díaz) en los cuales se identifica al conquistador Hernán Cortés con el rey macedonio.

Francisco Javier Alegre fue compatriota y compañero exiliado de los poetas Diego José Abad y Rafael Landívar, y junto con ellos se estableció en Bolonia. Nació en Vera Cruz en 1729, y había llegado a dominar latín, griego, hebreo, italiano y francés antes de convertirse en catedrático de letras en el Colegio Máximo de San Pedro y San Pablo. Había comenzado a escribir una ambiciosa historia de los jesuitas en Nueva España: un proyecto que no logró concluir antes de la expulsión de esta Orden de los territorios españoles en 1767. Pero quizá su obra maestra fue una traducción latina de la Ilíada de Homero que publicó en Forlí (Italia) en 1773, y a la cual le siguieron más ediciones en Bolonia y Roma. Un siglo más tarde, el celebrado crítico español Menéndez y Pelayo estimó la Ilíada de Alegre más como un poema de Virgilio que de Homero. También fueron impresos en Venecia, entre 1789 y 1791, los dieciocho libros de sus Institutiones theologicae.

La Alexandriada de Alegre es una epopeya original en cuatro libros; cada uno de ellos consta de aproximadamente quinientos hexámetros latinos. Este poema fue publicado junto con la traducción de la Ilíada en 1783 y además con un ensayo que ofrecía las teorías poéticas del estudioso jesuita, las cuales muestran un sistema derivado de Horacio. Para su propio poema sobre Alejandro Magno, Alegre utiliza diversas fuentes históricas, incluyendo las obras de Quinto Curtio y Josepho así como la de Diodoro Sículo, aunque su estilo latino sigue estando basado en el léxico de Virgilio. Pero la concepción general de este poema es más cercana al barroco español que a la lucidez y relativo neoclasicismo de Abad y Landívar.

En el primer libro de la epopeya, el protagonista Alejandro, después de vencer a Darío quiere subyugar Siria. Envía a sus embajadores a los tiros en busca de un acuerdo de paz. Sin embargo, los tiros los matan y arrojan sus cuerpos al mar ante los ojos de Alejandro. Se hace un funeral: el episodio da ocasión para hacer un catálogo de todos los líderes macedonios. El segundo libro cuenta la construcción por Alejandro de un gran malecón, que iba desde la costa hacia la ciudad marítima de Tiro. Pero Juno acude en ayuda de los tiros quienes destruyen la estructura con un barco en llamas. En el libro tercero, Alejandro es puesto sobre aviso en sueños de ir a Jerusalén, donde se encontrará con Jaddo, el sacerdote supremo de los judíos. Jaddo le revela los oráculos que le conciernen y también expone las falacias del politeísmo griego contándole del Dios de los judíos.

Nota: Nota: Hay una historia fascinante acerca del primer encuentro entre Alejandro y los judaitas, quienes se encontraban bajo el dominio del imperio persa. El Sumo Sacerdote del tempo de Jerusalén, temiendo que Alejandro fuera a destruir la ciudad, salió a su encuentro. La narración describe como Alejandro, al ver al Sumo Sacerdote, se bajó de su caballo e hizo una reverencia. En el relato de Flavio Josefo, cuando el general Parmerio le preguntó la razón, Alejandro respondió: “No hice una reverencia ante él, sino ante el Dios que lo ha honrado con el Sumo Sacerdocio; pues he visto a esta misma persona en un sueño, con esta misma apariencia”. Alejandro se apiado de Jerusalem, absorbiendo pacíficamente la tierra en su creciente imperio.

Luego, Alejandro acude para levantar la moral de sus exhaustos soldados quienes entonces presencian algo muy extraño: cuando se sientan en la hierba para cortar el pan, de pronto de éste emana sangre negra que se desparrama sobre sus mesas y altares. Según el vidente Aristander, esta señal es un augurio de su victoria sobre los tiros. El cuarto y último libro se abre con las batallas navales entre griegos y tiros. Marte está aconsejando a Alejandro mientras que Juno y Neptuno ayudan a sus enemigos. Como la fortuna gira en contra de los tiros, un sacerdote, por mandato de Saturno en un sueño, intenta sacrificar a un ser humano, pero los mayores de la ciudad se lo prohíben. Alejandro después de cercar la ciudad con su armada y atacar desde el malecón, la toma, matando a los líderes Belo y Nino. Al final del poema, el poeta expresa su deseo de poder cantar de un modo más serio a la Guadalupana. Al cierre del último libro esa abrupta transición desde la sangrienta matanza de Nino hacia la loa de la Virgen, como patrona de Nueva España, a primera vista se ve extremadamente peculiar:

“Ast heros tetro jam vulnere singultantem, Conficit, in terram pronus tum corpore toto Vertitur ille remens, largoque cruore rubentem Mandit humum, tristemque animam sub Tartara fundit. Hactenus Aemathios Vatem memorasse triumphos Sit satis, arboream recubat dum lentus ad umbram, Qua per Mexiceos liquidus perlabitur agros Anthius, ac placidis foecundat jugera limphis, Et Guadalupaei surgunt felicia templi Culmina, pinnatoque minantur in aethera clivo. Fors olim tua, Diva parens, graviore cothurno Signa canam, laudesque tuas procul ultima Thule Audiet, ac positis numen venerabitur aris.” Alexandriada, 4, vv. 574-586.

Traducción: “Pero el héroe ya acabó con una horrible herida al que gime, en el momento en que éste, temblando, inclinado hacia la tierra, se voltea con todo el cuerpo, muerde el suelo enrojecido por tanta sangre y lanza la triste alma bajo los tártaros. Esto sea suficiente para que el poeta haya conmemorado los triunfos ematios, mientras tranquilo se recuesta bajo el arbóreo umbral, donde el líquido Antío se desliza por los campos mexicanos y fecunda las yugadas con plácidas aguas, y donde se levantan las felices bóvedas del templo Guadalupano y amenazan hacia los cielos con apuntalado declive. En otro tiempo, por fortuna, ¡oh divina Progenitora!, cantaré tus señales con grave estilo, y el confín Tule oirá a lo lejos tus alabanzas y venerará a la divinidad en las aras erigidas.”

Tales transiciones —que nos transportan del épico mundo ficticio-mitológico hacia el tiempo y el lugar actual del poeta— no son raras en la poesía latina del renacimiento italiano. Por ejemplo, la Ambra de Angelo Poliziano se cierra siguiendo el curso del arroyo de la inspiración que se desliza por los versos de Homero hacia los jardines de la villa de los Médici; al final de su epopeya sobre la Virgen, Jacobo Sannazaro celebra su residencia en la playa, en Mergellina, cerca de Nápoles. Aquí también en la Alexandriada, hay una conexión entre dos imágenes: el flujo de la sangre de Nino por la tierra de Tiro corresponde al flujo del río Antío por los campos de Méjico.

De hecho, hay más indicaciones de un tema mejicano en todo el poema, como se muestra en seguida. La construcción del templo Guadalupano, en el pasaje alegriano que he citado, recuerda la del templo de Juno en Cartago en el libro primero de la Eneida de Virgilio.

“Lucus in urbe fuit media, laetissimus umbrae quo primum iactati undis et turbine Poeni effodere loco signum, quod regia Juno monstrarat, caput acris equi; sic nam fore bello egregiam et facilem victu per saecula gentem. hic templum Iunoni ingens Sidonia Dido condebat, donis opulentum et numine divae aerea cui gradibus surgebant limina…” Eneida, 1, vv. 441-448.

La palabra Poeni que Virgilio usa, aquí y en otras partes de su obra, para denotar a los cartagineses es la misma palabra que Alegre utiliza para referirse a los “tiros”. En todo su poema Alegre identifica a los tiros como cartaginenses: semejante identificación es algo obvio y habitual en las letras clásicas de la antigüedad.

Pero esa identificación tiene un valor añadido en el contexto de la historia mejicana después de la conquista europea. Dos siglos antes de Alegre, el etnógrafo franciscano Bernardino de Sahagún comparó a los tlaxcaltecas con los cartagineses. La comparación perduró, y se extendió por los discursos humanistas. Rafael Landívar, un contemporáneo de Alegre, se figuró que la Ciudad de México era un tipo de Cartago en el proemium a la Rusticatio Mexicana:

“Urbs erat occiduis procul hinc [sc. Italia] notissima terris Mexicus, ampla, frequensque, viris opibusque superba, Indigenis quondam multos dominata per annos: Nunc vero Hispani, populis, Mavorte subactis, Sceptra tenent, summaque urbem ditione gubernant.” Rusticatio Mexicana, 1, vv. 32-36.

Traducción: “Había lejos de aquí [sc. Italia] una ciudad, conocidísima en las tierras occidentales, México, espaciosa y poblada, en habitantes y riquezas magnífica, dominada en otro tiempo, durante largos años, por los naturales del país. Mas al presente los hispanos, sometidos los pueblos por la guerra, empuñan el cetro y gobiernan con soberano dominio la ciudad.”

Es obvio que ese proemium sigue el modelo de Virgilio:

“Urbs antiqua fuit (Tyrii tenuere coloni) Karthago, Italiam contra Tiberinaque longe ostia, dives opum studiisque asperrima belli.” Eneida, 1, vv. 12-14.

Se parece mucho a la concepción que tiene Villerías y Roelas en su Guadalupana (1724), la primera epopeya latina original llegada de Nueva España. Hay además una pista de tipo “paratextual” para confirmar la conexión entre Tiro o Cartago y México en la Alexandriada. Alegre produjo una breve reseña en prosa latina a cada libro de su obra. Nuestra pista se encuentra en el argumentum en prosa del tercer libro del poema donde Alegre hace referencia a septentrio para indicar la región de Tiro. La palabra latina septentrio indica el territorio que se extiende desde el ecuador hasta el Polo Norte. Creo que en español “septentrión” y “septentrional” se aplican a México, porque es la parte que está más al norte de Hispanoamérica. Entonces, México se alinea con Tiro de manera simbólica, aunque no haya un paralelismo preciso desde el punto de vista geográfico.

Alegre tiene propensión a emplear alegorías en varias partes de su poema: el sueño de Alejandro con Hércules y la profecía del sacerdote Jaddo son dos ejemplos localizados en el tercer libro. A veces hay figuras retóricas que producen conceptos más elaborados. María Elvira Buelna Serrano ha tomado en consideración los versos que empiezan el cuarto libro:

“Et jam Sol trepidas pellebat tertius umbras, Quum gemina Aemathius lunatam in cornua ductor Partitur classem.” Alexandriada, 4, vv. 1-3.

Traducción: “Y ya el tercer sol aparta las trémulas sombras, cuando el conductor macedonio distribuye la flota en forma de media luna con cuernos gemelos.”

Pero hay un significado alegórico más prolongado que se expresa en la entera narrativa del poema, y ese significado es el tema principal de este artículo. De hecho, la toma de Tiro equivale a la conquista hispánica de México. La equivalencia puede ser ilustrada con varios ejemplos. Empezamos con la contraposición religiosa entre Alejandro —que se alía al monoteísmo judaita— y los tiros politeístas que suelen sacrificar seres humanos. Esa contraposición presenta una analogía destacada entre el conflicto de los conquistadores católicos con los aztecas. Se ha notado correctamente que el Dios, como Jaddo lo describe por el bien de Alejandro, tiene un carácter muy tomista.

“At nobis unus Deus est, non faemina, non mas, Aeternus, simplex, terreno ab corpore longe. Nec natura Dei quaquam contenta figura est, Non manibus, non illa oculis, non sensibus est Perviam principioque carens, & nescia finis.” Alexandriada, 3, vv. 116-120.

Traducción: “En cambio para nosotros, existe un solo Dios, ni hembra ni macho, eterno, único, lejano del cuerpo terreno. La naturaleza de Dios no está contenida en ninguna figura, ella no tiene manos, ni ojos, ni sentido alguno, carente de principio y desconocedora de fin.”

De este modo, el rey Alejandro se hace prototipo de Hernán Cortés. Quizá sea lo que Jaddo implica cuando ofrece la predicción siguiente:

“Orbi Jura dabis victo, quum formidabile nomen Extremos feret usque ingens tua fama sub Indos.” Alexandriada, 3, vv. 232-234.

Traducción: “Darás las leyes al orbe vencido, cuando tu gran fama lleve el formidable nombre hasta los confines indios.”

No necesitamos aducir en apoyo de nuestra teoría sólo la designación viciada del “indios” al mundo occidental en los discursos europeos del descubrimiento y de la conquista. Cortés, aun mientras vivía, se comparaba con Alejandro de Macedonia.  Según La Verdadera Historia de la Conquista de la Nueva España de Bernal Díaz del Castillo, dos compañeros de armas reprocharon a su comandante que hubiera tratado de imitar a Alejandro. Eso fue porque se había otorgado más honor y privilegio a los vencidos que a los vencedores, después de haber restituido caballos y armas a los soldados de Narváez. Y además Bernal Díaz nos cuenta que siete prudentes comandantes se quejaban con Cortés de que ni los romanos ni Alejandro de Macedonia, estando en posesión de un ejército tan pequeño, hubieran intentado lanzar un ataque contra poblaciones tan vastas. El conquistador lo admitió, pero posteriormente sacó provecho de ello para insistir en superar a sus predecesores.

Hay detalles específicos en la narración de Alegre que nos recuerdan acontecimientos —tanto estratégicos como diplomáticos— en el sitio de Tenochtitlán: ahí también encontramos fracasos de negociación, ataques navales, intimidación simbólica, acciones inútiles de los ciudadanos sitiados, la construcción de malecones y puentes, los cumplimientos de profecías, las muertes de los líderes vencidos.

La estudiosa María Elvira Buelna Serrano, editora y traductora en español de Alegre, tiene razón, me parece, cuando tiene más en cuenta tanto la situación de la Nueva España en el Siglo XVIII como el concepto contemporáneo de la soberanía para su análisis conceptual del poema. No obstante, ese análisis también me interesa porque reconoce que Alegre “expresa en su poema una concepción cíclica de la historia”, cuando dice el narrador al final del tercer libro:

“Vos siqua indebita nostris Fama suat Musis, nec sera inviderit aetas Invictos animi juvenes sciet aemula nostro Carmine posteritas, fideique exempla prioris Agnoscet, vestrumque feret super aethera nomen.” Alexandriada, 3, vv. 400-404.

Traducción: “Si de alguna manera la indebida fama os unirá con nuestras musas y la época tardía no lo mirará con malos ojos, la émula posteridad conocerá a los jóvenes invictos de espíritu por nuestro canto, sabrá los ejemplos de la primera fidelidad y llevará a las regiones etéreas vuestro nombre.”

Al concebir la Alexandriada como una alegoría de la historia de la conquista europea de México, no quiero, de ninguna manera, decir la última palabra. De hecho, creo que la interpretación del poema como tal no puede ser decisiva: es abierta porque estará determinada por los horizontes ideológicos del lector. Sólo se espera que haya más debate y discusión de esta importante obra de Francisco Javier Alegre.

Por Andrew Laird.

Mosaico de Issos.jpg

El mosaico de Issos (también conocido como mosaico de Alejandro Magno) es una copia romana (ca. I a. C.) de una pintura helenística (ca. 325 a. C.) conservada en la Casa del Fauno, en Pompeya. Representa la Batalla de Issos, en especial la carga de los hetairoi de Alejandro guiados por su líder mientras los soldados de Darío III Codomano intentan proteger a su rey.

Entrevista con el Historiador Will Fowler sobre la Figura de Santa Anna ¿Héroe o Villano?

El Veracruzano Antonio López de Santa Anna fue presidente de Méjico y hoy en día es recordado como el “gran malvado”. Se dice que la historia la cuentan los vencedores. Nada más cierto para explicar el caso de Antonio López de Santa Anna, el presidente más vilipendiado en la historia.

Tras 17 años de investigación documental exhaustiva en México y Estados Unidos, el historiador escocés nacido en Barcelona, Will Fowler, publica un libro que separa el mito de la realidad: Santa Anna ¿Héroe o Villano? (Crítica), en el cual revela, por ejemplo, que el primero en hacerse llamar “Su Alteza Serenísima” no fue Santa Anna, sino Miguel Hidalgo.

Una Leyenda Negra que no se Sostiene en Documentos.

Puesto a investigar a fondo a Santa Anna, Fowler miró documentos originales, fuentes primarias. “Verdaderamente hay una leyenda negra que no se sostiene en los documentos”, concluyó tras la investigación.

“Santa Anna fue culpado de todo lo malo que pasó en las primeras décadas nacionales. Fue una acusación que ahora se entiende cómo y por qué surgió: hubo una serie de actores interesados que crearon ese mito. En particular, tras la guerra con EUA y el trauma de la derrota, se buscó un chivo expiatorio y Santa Anna fue el comodín perfecto”.

De ahí que la biografía “Santa Anna”, publicada por la UV, es una visión del político y militar “que no necesariamente pretende juzgarle pero que sí muestra que hay una serie de acusaciones que no se sostienen en la realidad”, añadió.

Santa Anna luchó el norte, en La Angostura. En Cerro Gordo. Contra los españoles en 1829 y contra los franceses en 1838, en vez de quedarse en Palacio Nacional y enviar a otros generales, fue a la batalla. Tuvo victorias muy importantes: en Tampico, en 1829, contra los españoles, que consolidó la Independencia de Méjico.

En 1838, cuando lanzó el contraataque contra la invasión francesa y perdió la pierna. En 1835, tras de la batalla de San Jacinto, los abolicionistas y los esclavos de Texas lo saludaban a su paso como un héroe en la batalla contra de la esclavitud.

Al final de su vida, se lamentaba de sus 19 años en el exilio, vilipendiado, acusado de traición, algo que no podía entender, y decía: “Si yo me hubiera muerto en el 38, contra los franceses, ahora sería un héroe”.

Fowler, autor de la biografía publicada en español por la Editorial de la Universidad Veracruzana (UV), conoció a dos de los últimos descendientes de Santa Anna en la Ciudad de México, gracias a una afortunada casualidad. Y aún hoy, ambos se guardan de presumir el parentesco.

¿Es justa la acusación de que Santa Anna traicionó a Méjico?

R.- Las acusaciones de traidor apelan a cosas que no están basadas en la verdad. Se le acusa de traidor por haber aceptado la Independencia de Texas en el Tratado de Velasco de 1836, cuando en realidad él estaba preso. De hecho, en este tratado no reconoce la Independencia de Texas. Tuvo muchas discusiones con sus captores. Lo podemos ver por la cantidad de borradores que rechazó aún sabiendo que era un presidente preso y que, como tal, su firma no tenía validez. Lo que acordó en ese documento fue aceptar que una comisión texana fuera a Méjico a proponer la idea de la Independencia de Texas, sabiendo perfectamente que el congreso iba a rechazar la propuesta… Se dice también que vendió la mitad del país y no fue así. El territorio se perdió tras perder la guerra contra Estados Unidos en el Tratado de Guadalupe Hidalgo de 1848, que firmó el gobierno de Manuel de la Peña y Peña, compuesto por liberales moderados que intentaban detener la guerra. Santa Anna, en tanto, quiso continuar la guerra yéndose a Oaxaca para formar un nuevo ejército, pero no sucedió porque Benito Juárez no quiso apoyarlo y le prohibió la entrada. Después de este hecho, Santa Anna se va al exilio.

¿En qué se basa para sostener que Santa Anna no fue un traidor?

R.- Los documentos que he usado se encuentran en México, Estados Unidos y Europa. En ellos se ve que muchas acusaciones que se le hicieron y le han hecho no se sostienen. Por ejemplo, se le acusó de traicionar al país por haber avalado la Independencia de Texas en 1836, pero él no lo reconoció, porque en el Tratado de Velasco (1836) lo que acepta, mientras se encuentra preso, es que una comisión de Texas acuda al Congreso para tratar el tema de su Independencia, sabiendo perfectamente que el Congreso no la aceptaría.

Se le acusó de traidor porque perdió la guerra contra Estados Unidos (1846-1848). Los documentos muestran lo contrario. Santa Anna se dedicó a luchar en los tres frentes de combate: en el norte, en Vera-Cruz y en los alrededores de la Ciudad de Méjico. De hecho, a quien intentó engañar fue a los gringos. Aunque es cierto que ellos le pagaron para que comprara al Congreso y se reconociera la derrota, él se quedó con el dinero y peleó en los tres frentes de guerra.

¿Quién difunde el mito de Santa Anna como traidor a la patria?

 R.- Se empieza a gestar desde la guerra entre Méjico y Estados Unidos, cuando el diputado Ramón Gamboa comienza, desde su propia agenda política, a difundir tales acusaciones. Sin embargo, el perfil de traidor bien establecido empieza con la Restauración Liberal y con Benito Juárez. Fue una manera fácil de afrontar el trauma de la guerra contra el país vecino. Este tipo de cosas suceden a menudo en la historia. Por esa razón también se creó el mito de los Niños Héroes en 1868. Sí hubo cadetes que lucharon, pero lo de los seis héroes y el joven que se tiró con la bandera es un mito. Son formas que se inventa un país para superar sus traumas. En este contexto, Santa Anna surge como el gran malvado de la historia. En el Porfiriato también se generaron falsedades, como aquella que dice que fue reelegido 11 veces, cuando en realidad sólo ocupó la silla presidencial en seis ocasiones. Fue una forma de justificar las reelecciones de Díaz. Se quiso exagerar la inestabilidad de la época de Santa Anna para poder ensalzar la ‘pax’ y el progreso porfiriano.

¿Por qué en su libro dice que Santa Anna gobernó seis veces Méjico y no once como sostiene la historia oficial?

R.- Se cuentan once veces porque cada vez que él salía de la Ciudad de Méjico y regresaba sus críticos sostenían que iniciaba una nueva presidencia. Esto se hizo para generar la inestabilidad de la época. Esa tradición de ensalzar el caos viene de los historiadores del porfiriato, que querían contrastar la inestabilidad de las primeras décadas nacionales con el porfiriato. Son seis mandatos (1833-1835, 1839, 1841-1843, 1843-1844, 1846-1847 y 1853-1855), en los que en muchos no estuvo en la Ciudad de Méjico, pues se hallaba en el frente de combate o en su hacienda. Estuvo mucho más tiempo en Vera-Cruz que gobernando el país

¿Por qué sería tan importante para un país conservar a uno de sus villanos favoritos?

R.- Para mí, es problemático porque interfiere con una comprensión más justa del acontecer histórico. El problema de tener héroes y villanos es que una vez que se crea esa visión histórica maniquea se impide la comprensión del pasado.

Los buenos se convierten en santos y no hay manera de criticarlos. Y, por otro lado, se dificulta entender el pasado. Es decir, si Santa Anna fue tan terrible, cómo es que personajes ilustres de diferentes bandos, en diferentes momentos, exigieron y le pidieron que regresara el poder.

Es un problema que viene de años de tener una historia oficial plena de textos escolares que repiten ciertos mantras. Hay los buenos, hay los malos. Y por otro lado, surge de una visión elaborada del pasado que, en teoría, se construye para justificar el presente.

“Al estudiar a Tornel me di cuenta que Santa Anna poseía una coherencia ideológica y una evolución política, que no era un personaje siniestro. Como todo político no era un ángel, pero tampoco era un monstruo”, explicó.

Para el historiador, si una persona respetada en su época, como Tornel, a quien se admiraba por su pensamiento político y su prosa, era un dedicado santannista, “no concordaba con que Santa Anna fuera el gran traidor, el gran monstruo, el gran vende patrias. No me cuadraba”.

¿Cómo es que la historia escrita a modo para el grupo en el poder termina siendo parte del bagaje sentimental del pueblo?

R.- Uno nace en una cultura en la que desde pequeño se conocen las fechas importantes. El 16 de septiembre, el 20 de noviembre, el 5 de mayo son fechas que además se encuentran en nombres de calles en toda la República. Así se consolida la idea de cuáles son las fechas importantes y quiénes los grandes héroes. Es algo a lo que muchas generaciones han estado expuestas.

Y es que el problema de la narrativa de la Historia es quién la ha elaborado y por qué. Aunque habría que matizar, hemos dicho que de cierta manera es la visión oficial la que legitima la Historia, pero llega el momento en que ya son tantos años de repetir el mantra que la versión corriente ya no tiene que ver necesariamente con la gente que está en el poder.

En medio de héroes y villanos y del oficio de historiador, ¿no le seduce la idea de la novela o del romance?

R.- Como buen historiador profesional, me he tenido que reprimir de fantasear. Lo que yo he escrito es historia, no una novela, pero la de Santa Anna es una vida muy novelesca; no se pierde el romance con escribir una historia donde no hay buenos y malos. De hecho, es más romántico.

Mi padre era un experto en Shakespeare y, de cierta manera, Santa Anna es como uno de esos personajes shakespearianos: con todos esos errores y problemas, muy humano, que no es perfecto, con buenas intenciones pero que comete errores garrafales.

Hay en su vida un elemento de tragedia: él se consideraba a sí mismo un patriota pero, al final y durante 19 años, fue acusado de traición. Hacia el final de su vida perdió un poco de norte, se hizo mayor y perdió control de lo que estaba pasando, la gente lo engañó.

Debemos aproximarnos a la Historia como nos aproximaríamos a la vida: evidentemente debe haber personas malvadas, pero muchas veces los malos quizá no fueron malos, sino que cometieron errores porque estaban en un contexto muy particular, con elecciones muy difíciles de tomar. Con toda razón, podemos decir: “Esta decisión fue mala”, pero decir que la intención era robar al país o, como acaba la novela de Enrique Serna, “El Seductor de la Patria”, que lo que quiso fue fastidiar a Méjico… yo no veo eso.

Héroe de la Lucha contra la Esclavitud.

En 1835 se abolió la constitución federal y Méjico se convirtió en una república central. En el estado de Texas-Coahuila se las habían ingeniado hasta entonces para ignorar el mandato constitucional federal de 1829 que abolió la esclavitud. Sin embargo, la constitución de Méjico en república central les obligó a la abolición. Los texanos anglo-americanos, sobre todo, se rebelaron.

“Cuando capturan a Santa Anna, luego de la batalla de San Jacinto, lo llevaron de Texas a Washington a conocer al presidente de los Estados Unidos. A su paso, los abolicionistas y los esclavos salían a celebrarlo como un héroe en contra de la esclavitud”.

Los investigadores de Estados Unidos también abonaron a la leyenda negra de Santa Anna para justificar la revuelta texana y, ya durante la gran guerra contra EUA, lo presentaron “como un villano, como un dictador y como un monstruo que provocó la intervención en Méjico, por la fuerza, y el robo de la mitad de su territorio”.

Juárez Santannista.

”En 1832, durante el conflicto contra el gobierno de Anastacio Bustamante (de tendencia centralista, conservador), un joven Benito Juárez apoyó, desde Oaxaca, al movimiento de Santa Anna y una serie de pronunciamientos que llevaron a la guerra civil que obligó a Bustamante a dejar la presidencia.

”Después esa historia de Juárez apoyando a Santa Anna cambió. Para Juárez, éste representaba una visión militarista que iba en contra de su propia visión de Méjico y los dos empezaron a tener una relación muy difícil, especialmente después de que en 1848 las tropas de EUA entraron a la Ciudad de Méjico.

”Santa Anna salió de la ciudad con la intención de seguir la guerra y él y Juan Álvarez decidieron ir a Oajaca, donde todavía no habían llegado los gringos, y formar un nuevo ejército para regresar y tratar de liberar la Ciudad de Méjico. Al llegar a Oajaca, Juárez le prohibió entrar y de ahí el odio hacia el oajaqueño.

”No le quedó más que salir del país. Pero cuando regresó al poder, en 1853, exilió a Juárez. En 1867, hacia el final de la guerra de intervención francesa, cuando las fuerzas nacionales ya ganaban, Santa Anna casi libera el puerto de Vera Cruz. Los norteamericanos, que apoyaban a Juárez, intervinieron para evitar que Santa Anna pudiera desembarcar; éste se fue a Yucatán, donde desembarcó y fue arrestado por órdenes de Juárez.

Lo llevaron a juicio en Vera-Cruz. Juárez era de la idea de que a Santa Anna se le aplicara la misma ley que fusiló a Maximiliano, Miramón y Mejía. Pero como Santa Anna fue juzgado en Vera-Cruz no se le perdonó pero tampoco lo fusilaron. Se le condenó por una infracción llamada “conato de incidencia” y lo exiliaron. Juárez, furibundo porque no se le obedeció y no se fusiló a Santa Anna, encarceló seis meses en San Juan de Ulúa a los seis militares que conformaron la corte marcial”.

Santa Anna en su Tierra.

En su biografía, Fowler dedica especial atención a la relación de Santa Anna con su tierra natal, Vera-Cruz. “Pasó más tiempo en Vera-Cruz que oficiando de presidente en la Ciudad de Méjico. De hecho, ya como presidente, tan pronto como podía regresaba a Vera-Cruz.

”Lo que realmente le importaba eran las haciendas de Vera-Cruz. En realidad era un hacendado al cual recurrían los políticos de la capital cada vez que llegaban a un callejón sin salida. Aparecía entonces como el salvador de la patria, hacía de árbitro y regresaba de nuevo a sus haciendas.

”Y era un hacendado dedicado, que arrendaba sus tierras con instrucciones muy precisas. Y como tal se convirtió en la figura más importante del Estado de Vera-Cruz, porque controlaba la carretera que va del puerto a Jalapa, por la que, en ese momento, pasaba todo lo que entraba y salía del país.

“Si él quería influir en la política nacional lo único que tenía que hacer era parar, tomar la aduana, quedarse con el dinero y no dejar entrar ni salir el comercio. El gobierno tenía que escucharlo”.

Will Fowler - Santa Anna, Héroe o Villano.jpg

“En -El Republicano- y otros periodicuchos de la época se dijo que me retiré de La Angostura por estar coludido con el invasor. De mi conducta en la batalla puede dar fiel testimonio la levita con agujeros de bala que llevaba puesta ese día y aún conservo como una reliquia sagrada. Si Taylor y yo nos pusimos de acuerdo para montar una sangrienta farsa, ¿Qué sentido tenía exponer mi vida en ella?. No fui yo quien desamparó a la República y la entregó indefensa a la expoliación extranjera.” Don Antonio López de Santa Anna.